La Terapia Gestalt, desde su enfoque holístico del ser humano, y por ende humanístico, postula una teoría del todo que tiene en cuenta el entorno físico y psíquico pero también social y espiritual. Mediante esta terapia, el paciente adquiere la responsabilidad del proceso y será consciente de cómo satisfacer sus propias necesidades. Esto reside en la tendencia innata de todos nosotros a mirar por nuestra salud y a integrar y realizar nuestro potencial latente.

La terapia que planteo pretende acompañar a la persona con el fin de fomentar la conciencia de lo que ocurre en el presente del paciente, es decir, qué siente, cómo expresa estos sentimientos y cómo se comporta. Esto implica un autoconocimiento enriquecedor por su parte que tiene como objetivo al autoaceptación y el autoapoyo.

En lo que se refiere al proceso terapéutico, este nunca es un proceso terminado como tampoco lo es el ser humano, sino que la persona junto con el terapeuta aprende a desarrollar el «darse cuenta»: ¿qué necesita para solucionar sus problemas de intercambio con el ambiente?, ¿qué le permite vivir una vida acorde a sus capacidades y necesidades?.

La intervención terapéutica se hace desde lo obvio: “el aquí y ahora”. Las estrategias que utilicemos en la terapia tienen que estar en consonancia con las necesidades del otro y sus potencialidades, su creatividad. En mi caso lo complemento con el análisis bioenergético, observando la estructura corporal, los gestos, los movimientos, el tono de voz, los silencios…

Muchas veces nuestro bienestar se ve truncando por el enfoque que le damos al futuro, que nos dificulta seguir hacia delante, sin duda motivado por la carga que pesa sobre nuestras espaldas. Este proceso terapéutico, nos ayuda a mirar con otros ojos aquello que no nos permite avanzar. Por tanto, la función del terapeuta es reconstruir, pero también deconstruir, a través del apoyo progresivo que permite sostener al paciente cuando se sienta preparado.

Como terapeuta confío en que la persona va a encontrar el mejor ajuste creativo desde su punto de vista. Siempre tenemos la capacidad de hacer ajustes creativos y la clave está en el apoyo.

“Generalmente las personas se convencen más por las razones que descubren ellas mismas que por las que les explican los demás”.
Blaise Pascal (1623-1662)